¿Una mujer embarazada puede sangrar?

Existen ciertos temores y dudas alrededor de la etapa de gestación. Por ejemplo ¿una mujer embarazada puede sangrar? Sí, esto ocurre en casi un 40% de los embarazos con éxito, no es un tema de alarma.

Pero se debe considerar la intensidad del flujo, el color y la textura, para poder determinar si es una causa de gravedad en la gestante.

En el caso de ser un flujo espeso rosado, este puede producirse en el cuello uterino, por haber ocurrido una dilatación.

Un fluido de color rojo, representa a la sangre, y dependiendo la abundancia, esta puede tratarse de problemas con la etapa de gestación.


El manchado de color rojo oscuro o marrón ocurre gracias a la implantación.

A continuación, se detallarán las causas que ocasionan que una mujer embarazada sangre:

Flujo por implantación

Es uno de los escenarios más frecuentes, y menos alarmantes. Esto ocurre cuando el óvulo luego de ser fertilizado se sujeta a las paredes del útero.

Suele presentarse de 10 a 14 días después de haberse efectuado la concepción.

Inicio de trabajo de parto temprano

Se describe como labor de parto prematura, a la que comienza posterior a la semana 20 y 3 semanas antes de la fecha de parto.

Una mujer que inicia con esta problemática, por lo general va a presentar un sangrado.

En la actualidad, se realiza un tratamiento intravenoso de progesterona o magnesio, ambos disminuyen el estrés del útero, al igual que la administración de terbutalina.

Infecciones

Las infecciones que se alojan en la vagina o el cuello uterino, son una causante de sangrado.

Una enfermedad de transmisión sexual debe tratarse con cuidado, y ser monitoreada por su obstetra, para minimizar los riesgos de traspaso al bebé en el parto.

Pólipos cervicales

Los pólipos cervicales son un posible generador de flujo sanguíneo, que suelen aparecer durante los primeros 3 meses de embarazo.

Debido al incremento de estrógeno, y un cierre o inflamación en los vasos sanguíneos del útero.

Estos son retirados por medio de un procedimiento quirúrgico ambulatorio, pero no representan un peligro para el bebé en desarrollo.

Placenta previa

Este problema por lo general presenta sangrado, por el desarrollo del saco en la parte inferior del útero, y que además envuelve el canal cervical.


La placenta previa suele tratarse con reposo absoluto durante la gestación, evitando la realización de actividades que generen fatiga o estrés.

Con esto se pretende lograr un traslado de la placenta, progresivamente al crecimiento uterino. Pero existen casos donde no ocurre un desplazamiento del saco, y debe realizarse el parto a través de cesárea.

Al suceder el manchado, los médicos suelen indicar medicamentos para detener los calambres. Incluyendo esteroides que faciliten el desarrollo de los pulmones del bebé, en caso de manifestarse un parto adelantado.

Separación de la placenta

Es una de las razones de sangrado más amenazantes que puede desencadenar una pérdida.

Tiene un porcentaje de probabilidad de 1%, y resulta de la separación de la placenta con la pared del útero, generando un almacenamiento del saco y el útero.

Es problema debe ser evaluado a tiempo por un médico, para reducir el riesgo de aborto natural, gracias a la pérdida de oxígeno y sangre.

Rompimiento del útero

Se produce debido a una debilidad en el músculo uterino, a causa de una previa intervención quirúrgica, quedando sensible a un desgarre. Originando la pérdida del bebé.

Este problema suele tratarse con una cesárea de emergencia para poder proteger la vida de la madre y la criatura.

Embarazo ectópico

Es una anomalía que consiste en la instalación del embrión en el exterior del útero, a menudo ubicándose en las trompas de Falopio.


Este tipo de gestación no se lleva a término por seguridad de la mujer.


Habitualmente se realiza una cirugía o laparoscopia para poder extraer al embrión instalado en el área.

Embarazo molar

Ocurre en menor frecuencia y ocasiona un sangrado. Este tipo de gestación no culmina con éxito, por no ser un bebé, sino un tumor benigno.

Un embarazo molar, precisa ser extraído por medio de un legrado.

Una concepción común presenta síntomas parecidos a una gestación molar, en especial durante los primeros 3 meses de embarazo.

Vasa previa

Esto ocurre cuando la placenta o cordón umbilical se cruzan en el canal del parto.

Es un padecimiento bastante peligroso para el bebé, por el riesgo del rompimiento de un vaso sanguíneo que pueda intervenir en la pérdida de sangre y oxígeno en la criatura.

Este tipo de problemáticas se recomienda manejarlas con una cesárea.

Como hemos visto, existe una amplia cantidad de motivos generadores de que una mujer embarazada pueda sangrar, por lo cual debemos estar atentas a cualquier cambio, para consultarlo con nuestro obstetra.